Color Kel


Hace como un año me junté con Kel Calderón a almorzar en el café Armani. Maca Badilla, la PR manager de MAC Cosmetics y una amiga en común, quería presentarnos y contarme un secreto: había comenzado el operativo #K3lxMacCosmetics que se lanzó ayer en el Club de la Unión.


Por distintos motivos, fui una espectadora privilegiada de todo el proceso. Por eso, donde ustedes ven un lipstick rosa satinado, yo veo un camino serpenteante hacia los headquaters de la marca en Canadá y mil anécdotas que juré no revelar, aunque me tomaré algunas licencias... porque igual el gossip siempre es lo más entretenido.

¿Saben por qué eligió ese color y no un rojo? La historia oficial es que optó por un Pantone de acuerdo a sus gustos, y pensando en todas las mujeres chilenas. Pero, también, porque es tan inteligente que no quiso competir con el rojo de Rihanna! “Encontré q nada q ver, o no?”.

Y aunque los videos de promoción duren poco más de un minuto, lo cierto es que a la pobre experta a la que le asignaron trabajar con Kel tuvo que padecer sus miles de disconformidades. Le pusieron más amarillo, más azul, un poco de magenta... pero nada le gustaba. Así que todo a la basura (literal) y a partir de cero mientras las otras Influencers celebraban haber dado con su color. Fue la última en terminar. Y sintió que todos la odiaban un poquito.

Y el día de las fotos de promoción se sentía fea. Fea!!! Ubícate.

Pero así es ella. Exigente y porfiada. Caprichosa y encantadora. Profesional y niña. Seductora innata. Y trabajólica.

El labial no es un labial sino un sueño en forma de lipstick. Para ella el proyecto más importante. Para todo el resto, un aprendizaje.


Para llegar donde la mayoría no llega, hay que hacer lo que la mayoría no hace.


Si el rojo es contra la envidia, el amarillo para la abundancia, el verde es esperanza y el azul es amor, el color Kel podría simbolizar la fuerza. Esa que te quema y te obliga a ir siempre por más.


Felicitaciones Kel y Maca. Si alguna vez alguien les dice que no pueden hacer algo (o que no tienen nada para decir), píntense los labios. Sonrían, y avancen.






SANTIAGO, CHILE