El legado de Anita Roddik

Una de las primeras entrevistas que hice como editora de belleza fue a Anita Roddik, hace mil años. Había leído sobre ella en la revista Allure y enseguida aluciné con su marca, su historia y su manera de hacer negocios.


Anita fue una mujer poderosa mucho antes de que empezáramos a usar poleras de Woman Power. Y también fue pionera en hablar de la cosmética natural y la protección del comercio justo. Usaba envases reciclables cuando ni sabíamos de la capa de ozono.


Por eso me declaro fanática de The Body Shop, y por lo mismo apenas supe que la marca vendría a Chile volví loco a medio equipo L´Oréal (la empresa que compró la firma en 2006 y ahora la vendió al grupo Natura). Quería tener la primicia y dar a conocer el nombre y el legado de Anita.


Cuidadosa y respetuosa del medio ambiente, falleció hace poco más de diez años pero su espíritu se mantiene intacto y vive en cada uno de los productos que conforman la gran variedad de líneas de The Body Shop (mis favoritos son los aceites para masajes y las cremas de cuerpo).


A través de Anita conocí el concepto cruelty free. Fue una auténtica adelantada a su tiempo. Por eso no me sorprende que sea su marca la que está liderando internacionalmente la campaña para terminar con el testeo animal #ForeverAgainstAnimalTesting. Algo que preocupa a todas las marcas, y que suma cada vez más voces.


En Chile ya juntaron más de 20 mil pero la idea es que sean muchas más. Para sumarse, solo hay que pinchar este link https://goo.gl/y2BTsA.


SANTIAGO, CHILE