La energía de San Pedro

Mi primera vez en San Pedro fue a cargo de un grupo de 11 personas, para fotografiar un especial de moda de Caras. Alojamos en el Tierra Atacama con todo incluido. Teníamos una van a nuestra disposición y un ejército de empleados del hotel que 24/7 se preocuparon de que no nos faltara nada. Todos compartían pieza menos yo, que tenía una suite para mi sola con baño exterior.


Mi segunda vez también fue por trabajo. Invitada por Eucerin junto a un grupo de colegas y amigas, viajamos a comprobar la eficacia de la línea de protectores solares, capaces de proteger la piel aún en el desierto más árido del mundo. Nos quedamos en el Explora... el hotel más top que existe. El programa supera los mil dólares diarios por persona.


El desafío de viajar en familia sin sentirme una pobre rata después de estos antecedentes era entendible. Pero la ilusión de llevar a las niñitas pudo más. Volvimos hace algunas semanas y tengo los mejores datos para una escapada gasolera e inolvidable:


-El hostal Pueblo de tierra es ideal para ir en familia. Las piezas son enormes, con una cama matrimonial abajo y tres camitas arriba. El baño impecable, todo limpio y nuevo, La piscina es chica pero cumple y hasta tiene una terraza desde donde en las noches nos sentábamos a mirar las estrellas.


-Como viajamos con otra familia alquilamos una van para nueve personas en Calama e hicimos todos los paseos por nuestra cuenta. Los caminos están bien señalizados y no fue necesario pagar de más por una 4x4.


-Los tours que se venden en el pueblo son exactamente iguales a lo que uno puede conseguir yendo solo. Se pagan los ingresos (las comunidades administran y nada es gratis) pero hay lugares a los que no pueden dejar de ir: Valle de la muerte con niños es lo máximo. La caminata por las dunas es una maravilla, y si se cansan simplemente se ponen a jugar en la arena.


La caverna de sal en el Valle de la Luna es atómica. Y de ahí directo a ver la puesta de sol.


Las termas de Puritama a mi me fascinan. Hay siete, la primera es privada del Explora pero las otras seis se pueden visitar pagando un solo ticket. Mi favorita fue la segunda, por tamaño y también por la temperatura.


La escalada al Pucará de Quitor me agotó. Putié durante media hora y como andaba con Converse me llené de heridas. Pero al llegar a la cima obviamente todo eso se me olvidó. Una de las mejores vistas del lugar. Y la bajada la hicimos súper rápida. Si alcanza el tiempo vale la pena, pero no está entre mis tops of the list.


En la laguna Céjar me saqué la mejor foto de mi vida. En bikini, mirando hacia arriba, y parezco flaca!!! Al principio metí solo el dedo gordo porque el agua estaba helada, pero al final me tiré y vale demasiado la pena. Uno flota por la gran cantidad de sal, como en el mar muerto. Después hay que ducharse rápido porque si no te queda todo impregnado y es un asco.


La gastronomía para nosotros no fue tema. Comimos al paso. Sánguches, empanadas y pizza. Y lo pasamos la raja sin quedar en bancarrota.





SANTIAGO, CHILE